Mario Gómez Ramírez

DOI: 10.59427/rcli/2025/v25.032-045

Los ciclones tropicales son fenómenos marinos de gran intensidad y que pueden causar severos daños cuando impactan tanto en la parte continental como marina, pero es lamentable cuando se tienen pérdidas de vidas humanas. En los días caluros de abril los medios de comunicación causaron una expectativa con suficiente antelación con relación a la formación del primer ciclón tropical de la temporada 2025 en el Pacífico Nororiental. Es del conocimiento que la temporada de ciclones tropicales cada año en dicha cuenca inicia el 15 de mayo y trece días después, se formó el esperado primer sistema ciclónico. Mediante el seguimiento y análisis de mapas diarios de TSM y ATSM del Tropical Tidbits y de los boletines meteorológicos que emite el Servicio Meteorológico Nacional de México, se muestran los valores de TSM que siguió la trayectoria de la tormenta tropical “Alvin”. La DT-1-E se formó como una zona de inestabilidad a largo de una vaguada monzónica al localizarse en la coordenada de 11.9° de LN y 104.7° de LW, con vientos máximos de 55 km/h y una presión atmosférica de 1006 mb, en una zona con una concentración de TSM elevada de 31 °C al suroeste del Golfo de Tehuantepec. Al siguiente día al avanzar al norte evolucionó a la tormenta tropical “Alvin” entre una TSM de 29 °C a 28.5 °C. El día 30 continúo con rumbo al noreste y presentó cambios en la intensidad de sus vientos máximos y la variación de TSM fue de 3.5 °C. Sin embargo, el día 31 al ascender a mayor latitud entró a una zona de aguas más frías de 24 °C, suficiente para debilitar a “Alvin” a depresión tropical y a las 9:00 h local fue declarado como ciclón post-tropical del tipo de una baja remanente hasta que se disipó a media noche del mismo día.

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